LAS BOLSITAS DE LA SEÑORA T

A la señora T le sobraba el tiempo y no sabía qué hacer con él. Pronto se le ocurrirán tres grandes ideas para hacer que el tiempo vaya mucho más deprisa. Todo irá bien, hasta que un día comprobará que el tiempo perdido jamás se puede recuperar… ¿o quizás si? El verdadero protagonista de esta historia es el tiempo, por eso el nombre de la señora T. T de tiempo, algo muy valioso que no merece la pena desperdiciarlo o despreciarlo. El libro invita al lector a emocionarse, a reflexionar sobre la importancia que tiene en la vida cada hora, cada minuto, cada segundo… Una  historia llena de sensibilidad que no dejará indiferente ni al lector infantil ni al adulto. A partir de 5 años.


Primeras páginas by asunico

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En El Laberinto Imaginario
Publicado por: Gema Sirvent para Candil Radio el día 18/03/2015

En el programa "El laberinto Imaginario" de Candil- Radio, Gema Sirvent nos cuenta, maravillosamente, un fragmento de "Las bolsitas de la señora T" y le dedica estas palabras:


La editorial Amigos de papel nos presenta esta obra obra cargada de poderosas reflexiones, sobre el paso del tiempo y lo efímero.
Ingeniada por Paula Merlán, nos invita a valorar el tiempo que vivimos y A APROVECHAR CADA SEGUNDO DE NUESTRA VIDA. Las maravillosas ilustraciones de Mar Blanco imprimen a esta mágica historia una dimensión simbólica, en ocasiones surrealista, que nos involucran en la trama y crean una trama onírica, divertida y cálida a la vez. Un álbumm ilustrado que no tiene edad, que podemos leer a los más pequeños y que a los mayores nos sirve de guía para pararnos, mirar alrededor y disfrutar de los pequeños segundos que abarcan grandes momentos. Una obra para tener en la mesita de noche y con la que compartir el tiempo con los más pequeños de la casa.

*Podéis escuchar a Gema leyendo las primeras páginas de "Las bolsitas de la señora T" a partir del minuto 1.

http://www.candilradio.com/index.php?option=com_commedia&task=popup&commpid=744806&commsid=16508&tmpl=component

"Las bolsitas de la señora T": anhelaba aquel tiempo perdido
Publicado por: Anabel Sáiz Ripoll (Voces de las dos orillas) el día 30/03/2015

"Las bolsitas de la Señora T": anhelaba aquel tiempo perdido

Las bolsitas de la Señora T,
Paula Merlán - Mar Blanco,
Amigos de Papel, 2015.

El "tiempo" es un concepto relativo, que no vivimos con la misma intensidad. Todos coincidimos que no es lo mismo una hora de alegría que una de dolor, que parece que, en el primer caso, los minutos vuelen y, en el segundo, se eternicen. Filósofos y escritores se han centrado en el tiempo y han reflexionado acerca del mismo. Quizá los poetas sean los que han dado más en el clavo a la hora de transmitir los sentimientos y sensaciones que provoca el paso del tiempo. Ya Machado definía su poesía como "palabra en el tiempo",
Estamos hechos de pasado, pendemos de un presente efímero y nos vemos abocados al futuro incierto, esa es la verdad. Hemos acuñado muchas expresiones relativas al hecho temporal. Así, se puede ganar, perder, malbaratar, robar o perder el tiempo. Lo que no podemos es recuperarlo; eso ya no nos corresponde a los mortales.
La señora T, la protagonista del relato de Paula Merlán, está aburrida o triste y el tiempo le pasa muy despacio. Por eso se le ocurren tres ideas peregrinas que la conducen a almacenar el tiempo, su propio tiempo. Guarda en tres bolsitas los segundos, los minutos y las horas que le sobran porque quiere que el día pase rápido. Cuando lo consigue, descubre que hay otras personas necesitadas de tiempo y accede a repartirlo con los demás; aunque eso la deja sin tiempo para ella misma. Cada lector puede hacer su propia interpretación, eso sí. El caso es que la señora T ya no tiene tiempo que recuperar y echa de menos no haber disfrutado más de las pequeñas cosas de la vida que, ahora, le son vedadas. Podría parecer triste, pero no lo es porque, gracias a una sorpresa luminosa de la escritora, la señora T, al fin, tiene toda la eternidad por delante y se encuentra con el señor T.
Podríamos pensar que la señora T es algo excéntrica, quizá, más bien, es una mujer mayor, viuda, que atraviesa por momentos de soledad y no sabe cómo llenarlos, por eso se le ocurre esa idea bizantina de guardar el tiempo. Ese tiempo que a ella le pesa como una losa, ayuda a los demás y ahí la señora T hace un ejercicio de generosidad inmenso.
El relato va destinado a los más pequeños, que quizá no entiendan todos los recovecos del mismo, aunque sí podrán ver que cada uno ha de vivir su propio tiempo y que vale la pena hacerlo.
La experiencia lectora la he realizado con niños de seis años y si bien a todos les ha interesado, solo algunos han ido más lejos y me han preguntado si la señora T se había muerto e, incluso, alguna ha afirmado que T significa tiempo. Es un camino sembrado de preguntas y de crecimiento.
Por lo tanto, es bueno ofrecer a los niños relatos con una buena carga reflexiva que ganan a cada lectura y que les permiten situarse en su propio mundo y establecer su autonomía personal.
Paula Merlán escribe un texto metafórico, lleno de colores y de luz. La señora T no se sentía feliz en su vida, por eso quería acortarla y, cuando lo logró, tuvo un momento para arrepentirse, aunque no hizo falta porque le aguardaba, como ya se ha dicho, "la eternidad".
En el libro también se reflexiona acerca de la prisa cotidiana. Las madres necesitarían que el día fuera mucho más largo para pdoer hacerlo todo. El panadero también va apurado. La maestra lo necesita para corregir y así, sucesivamente. Quizás sería mejor que nos ajustásemos a nuestra propia realidad y aprediéramos a vivir con lo que tenemos, sin pedir más tiempo y sin renegar de él.
Las ilustracions de Mar Blanco son cercanas y harán que el niño capte el matiz metafórico porque aparece la señora T cargada de tiempo y aparecen los segundos, los minutos y las horas personificados. Son ilustraciones cargadas de detalles, con mucho color y que se cierran con la recreación de lo que podríamos identificar como un soberbio paraíso, cargado de vegetación y de posibilidades.
Además, la tipografía juega con las letras y los colores y permite una lectura más cercana y atenta.
En definitiva, un libro para los más pequeños hecho para que los mayores reflexionemos y seamos capaces de decidir que hacemos con nuestro tiempo: ¿lo perseguimos o lo vivimos?

En la "Subjetividad del tiempo" (Julio Cortazar)
Publicado por: Jose Carlos Román en el blog SOÑANDO CUENTOS el día 17/04/2015

LAS BOLSITAS DE LA SEÑORA T

Reseña de JOSÉ CARLOS.

Publicado por soñando cuentos 16 DE ABRIL DE 2015

Etiquetas: SENTIMIENTOS, tiempo


"Le sobraba el tiempo y no sabía que hacer con él.

La señora T se sentía muy sola y aburrida en su enorme mansión.

El tiempo le pasaba muy despacio..."

 

Recuerdo las palabras de Julio Cortázar en la "Subjetividad del tiempo", cuando decía: "Todo es distante y diferente y parece inconciliable, y a la vez todo se da simultáneamente en este momento, que todavía no existe para mí y que es, sin embargo, el momento en que usted escucha estas palabras que yo grabé en el pasado, es decir, en un tiempo que para mí, ahora, es el futuro"

Así de caprichoso es el tiempo, que a veces pasa lento, perpetuo y con desidia mientras otras, precisamente cuando más lo necesitas, se esfuma rápidamente sin que podamos retenerlo, sin que consigamos alargarlo, aunque sea un breve instante. Así es la subjetividad del tiempo, algunas veces pasa lentamente y otras, volando. Y, paradójicamente, ¡casi siempre es al contrario de como nos gustaría!

¿No desearíais poder guardar el tiempo que os sobra para poder utilizarlo en otra ocasión o momento, cuando os haga más falta? ¿no sería increíble alargar las horas del día para disfrutar durante más tiempo los buenos momentos o, simplemente, para que nos diera lugar a hacer todo lo que tenemos planeado? ¿cómo usaríais realmente ese poder que tanta gente desea?....

Como le ocurre a mucha gente, la protagonista de nuestra historia, la señora T, se siente sola y aburrida en su mansión y para ella el tiempo pasa muy despacio. Pero ella si ha encontrado la solución a su problema ya que ha conseguido capturar de todos los relojes que ha recogido por su mansión los segundos, los minutos y las horas y guardarlos en bolsitas de colores. Así, los segundos los ha guardado en bolsitas de color verde, tras quitárselos a los relojes, los minutos que le sobran en bolsitas de color amarillo y las horas que ya no necesita en bolsitas de color rojo.

Así nuestra protagonista va a conseguir un doble objetivo: hacer que el tiempo vaya mucho más deprisa para ella y, a la vez, hacer felices a otras personas al poder regalarles el tiempo que a ella le sobra y que ellos anhelan.

Pero ¿qué ocurrirá cuando el panadero, la costurera o la maestra le pidan que les regale su tiempo? ¿qué pasará cuando la señora T regale todo el tiempo que le sobra y no pueda recuperar ya el tiempo perdido?  Sin duda, lo descubriremos en un hermoso final que nos ayudará a comprender la importancia que tiene en la vida cada segundo, cada minuto, cada hora...

 

Paula Merlán ha escrito una historia hermosa, metafórica y cargada de sensibilidad que nos hace reflexionar sobre la importancia del tiempo en nuestras vidas. Una historia que, además, se complementa a la perfección con las ilustraciones de Mar Blanco. Con sus imágenes llenas de luz y color, la ilustradora nos presenta a una joven señora T al comienzo del libro y nos va mostrando como poco a poco va envejeciendo, conforme va regalando su tiempo.

"Las bolsitas de la señora T" (nos encanta el juego de palabras del título) ha sido editado por  "Amigos de papel".

http://sonandocuentos.blogspot.com.es/2015/04/las-bolsitas-de-la-senora-t.html

Regalando el tiempo
Publicado por: DVLM LIJ el día 30/04/2015

jueves, 30 de abril de 2015

Regalando el tiempo

Se quedaron atrás los días de lluvia, viento y frío, y hacen aparición el sol, el calor y la calma chicha, esa que nos llena de pesadez y cansancio vespertino. Tanto, que ni tan siquiera el café, ese brebaje nuestro, puede hacerle frente. Con tanta perrería, se hace necesario echar mano de otras tisanas más refrescantes (menta, poleo o manzanilla, a gusto del consumidor) para aligerar las tardes.
De entre todas ellas mi favorita es el té mi favorita; esa tisana de amargo sabor y aromas varios que, desde bien entrado el día hasta la mitad de la jornada, japoneses, ingleses o chinos beben sin cesar. Para el desayuno (con nube de leche o sin ella), el “earl grey tea” de las seis (p.m., como manda la tradición), verdes, negros o rojos, los aromatizados con jengibre y otras especias exóticas, un buen té helado a la sombra del árbol, son buenas excusas para dejar quieto nuestro momento y ver como corre el de los demás… Gira y gira la cucharilla en la taza y, en esa estela circular que describe en la superficie del líquido, el tiempo se para de pronto y nos dejamos transportar lentamente a otro lugar que ya pasó, que camina en contra de las agujas del reloj. Quizá parezca un pequeño instante en el que perdemos la mirada, una que se arrulla al son de la cuchara, pero es el tiempo y su tintineo los que se van…
 
Aunque muchos desean volver atrás, otros prefieren ir dejando por el camino sus minutos…, quizá para que sirvan a otra gente, quizá para dejar cierto poso en los recuerdos de otros, quizá por el divertimento que supone juguetear con la vida, o quizá por llevar la contraria (una terquedad más). De entre todas estas opciones, un servidor se decantaría por la segunda… Aunque si bien es cierto que no desecho las otras (muchas veces es preferible dejarse llevar por el ocio y otras ayudar a que los demás inviertan su tiempo más productivamente), lo de perdurar en los demás tiene su aquel, no sólo como un mero instrumento para el egocentrismo, sino porque vivir en la memoria de los demás (no me refiero a la eternidad, patrimonio de unos pocos), alarga nuestra existencia.
 
Aunque prefiero no hablar de las medidas de nuestras obras, hechos y desmanes (cada uno hace lo que buenamente puede), la mejor inversión de nuestros minutos es la que se hace en los que nos rodean, bien valgan el sillón de un ministerio, un libro de cuentos o la nana que mece a nuestros hijos, un bello mensaje que Paula Merlán y Mar Blanco nos traen en  Las bolsitas de la señora T (Editorial Amigos de Papel) un álbum ilustrado colorista y bien intencionado que rebosa alegría, tiene algo de melancolía y la pizca de tristeza de todas las historias cotidianas.

http://romanba1.blogspot.com.es/2015/04/regalando-minutos.html

porque este álbum es puro detalle...
Publicado por: Raquel F. Vizoso para LITERATIL. el día 07/05/2015

Las bolsitas de la señora T

Paula Merlán (autora), Mar Blanco (ilustradora): Las bolsitas de la señora T. León. Amigos de papel. 2015.

Siempre ha sido objeto de fascinación para el ser humano. Desde Machado hasta Albert Einstein, pasando por el Conejo Blanco de Alicia (aunque no sea humano, aceptemos pulpo por mascota). Por la percepción subjetiva que produce, por la dificultad para asimilar su concepto, porque nunca es exacto sino que siempre nos sobra o nos falta, por cómo puede dominar desde nuestras más altas cotas de estrés hasta nuestro más profundo hastío… Podemos perderlo, aprovecharlo, disfrutarlo, malgastarlo, medirlo, compartirlo o verlo pasar. El tiempo es un tesoro caprichoso al que todos quisiéramos manejar a nuestro antojo.

La señora T se siente sola y aburrida en su gran mansión. El tiempo le pasa muy despacio y decide que tiene que encontrar la forma de acelerarlo. Así que tiene una estupenda idea, que es la de atrapar segundos para que los minutos sean más cortos. Los recoge de todos los relojes y los mete en una bolsa… pero no es suficiente, así que sigue desmenuzando esa idea de atrapar el tiempo y la exprime al máximo. Y con ella introduce al niño en esos conceptos relacionados con el tiempo: a través de sus partes (horas, minutos, segundos), del orden (primera idea, segunda idea, tercera idea). Incluso las clasifica en bolsas de colores: verde, roja, amarilla y todas ellas contenidas en una caja azul.

Reducidos los días a la mitad de duración, recibe la visita de la señora Agobios, a la que le falta tiempo en el día para realizar sus tareas. Así es como la señora T empieza a repartir el tiempo que tiene con los que lo necesitan. Y cedió tanto tiempo que se le agotó. Entonces lo añoró, se apenó por no utilizarlo para deleitarse en pequeños tesoros de la vida como caminar por la arena. ¿Logrará la señora T volver a disfrutar, cuando ya se ha agotado su tiempo?

Las bolsitas de la señora T es una obra centrada en el tiempo, en el paso del mismo. Pero no se queda ahí, cuenta mucho más que la historia de una señora aburrida. Paula Merlán trabaja su argumento con una riqueza de matices , asociaciones, valores… y lo hace con tal delicadeza e inteligencia que consigue elaborar una gran metáfora, lírica en su contenido, y con muchas lecturas a la que sabrá acompasar a la perfección su ilustradora Mar Blanco.

La señora T está sola y su mansión se le viene encima: tiene bienes materiales, pero la soledad hace que se sienta infeliz. Muy acertada, por cierto, la ilustración de la señora T con su mansión a cuestas, enfatizando esta idea. Tras pelear con el tiempo, nuestra protagonista decide regalarlo a quienes lo necesitan. ¿Qué mejor regalo puede hacer alguien que dedicar su tiempo a los demás? Las creadoras juegan con todos los elementos de la obra, por ejemplo, utilizan la personificación del tiempo en las ilustraciones, la codificación del intangible tiempo al darlo a los demás en las bolsitas que lo contienen… Desde luego es una propuesta que no deja nada al azar.

El paso del tiempo puede apreciarse también en la señora T, que va ganando un aspecto canoso y más agotado a medida que avanza la historia. Por el camino nos radiografían el panorama de las prisas del día a día a través de los personajes que visitan a nuestra querida señora T. Y nos recuerda que debemos vivir la vida al máximo, y que a menudo esto se hace a través de las pequeñas cosas que dejamos para otro momento. Porque el tiempo agotado ya no se puede recuperar. Finalmente, y de un modo dulce, metafórico y natural, Paula Merlán y Mar Blanco nos retratan la muerte en esta obra. El tiempo se agota en algún momento para todos, pero nos transmiten un mensaje positivo: vive la vida, comparte tu tiempo dándote a los demás, y cuando mueras no te preocupes, el tiempo perderá todo su poder. Te esperará la eternidad en la mejor de las compañías.

La joven y familiar editorial Amigos de papel ha apostado por una gran obra, que además de hermosa nos deja poso, como el té, genial juego de palabras en su título, porque este álbum es puro detalle. Y la edición no es más descuidada, en tapa dura y con hojas gruesas, satinadas, en la que se imprimen las bellas ilustraciones a doble página, con una tipografía adecuada en tamaño y tipo de letra, cómoda para su lectura y con un poco de juego en el color, tamaño, disposición… pero sin perder de vista la necesidad de una fácil lectura.

La presentación de este libro podéis verla en nuestro blog, donde disfrutaréis con su ilustradora y la editora Asunción Carracedo contando la historia con la técnica del kamishibai. Próximamente publicaremos también una entrevista realizada a su autora y a su ilustradora. Seguro que será un placer saber un poco más acerca de su trabajo.

http://literatil.com/2015/05/07/las-bolsitas-de-la-senora-t/

 

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